José Lorenzo Bravo Grande está al frente de la vocalía de Salud Laboral de la Asociación Española de Vacunología. Un ámbito, el de la salud laboral, que protagoniza un editorial de la revista Vacunas de la AEV.
La revista Vacunas ha publicado un editorial en el que aborda la vacunación en el ámbito laboral. ¿Por qué el lugar de trabajo puede ser un entorno estratégico para mejorar la vacunación en adultos?
Efectivamente, es un editorial que se ha publicado en la revista VACUNAS accesible a todos los asociados a la AEV. El lugar de trabajo es un lugar al que acudimos "supuestamente" sanos, y donde interaccionamos con otros compañeros. Todo ello después de haber estado en nuestros domicilios, donde a su vez interaccionamos con los miembros de nuestra familia, tras haber usado medios de transporte público, haber estado con otros grupos de amigos... Es decir, se entiende que no vivimos aislados. Por eso, el ámbito laboral, en el que hay médicos y enfermeros especialistas en medicina y enfermería del trabajo, puede desempeñar una labor de accesibilidad a la vacunación por parte de los trabajadores.
¿Qué tipo de estrategias han demostrado ser más eficaces para aumentar la participación de los trabajadores en campañas de vacunación?
Esta es una pregunta de difícil respuesta. Evidentemente la cercanía, el fácil acceso a las vacunas (su gratuidad/financiación), y algo fundamental: la correcta información y formación en vacunas a los trabajadores son pilares fundamentales en los que debemos apoyarnos para poder tener estrategias útiles. De cualquier forma, es una lucha continua en la que no hay fórmulas mágicas, es la cultura de la prevención en forma de vacunación. Afortunadamente, vivimos en un país donde las cifras son excelentes en algunos grupos de edad y en algunos colectivos, pero hay mucho camino por recorrer.
A pesar de los avances en vacunación, la población adulta en edad laboral sigue presentando menores coberturas. ¿A qué se debe esta situación?
La vacunación en el colectivo de trabajadores en la edad adulta deja bastante que desear en términos generales, pero no todo es malo; hay empresas que son ejemplo de buena cultura vacunal. En otros ámbitos como el sanitario, es mejorable. Es algo paradójico que donde se está en contacto con las patologías inmunoprevenibles haya colectivos que se crean ya "inmunizados", pero no es lo que nos indica la evidencia científica. Una vez más, la adecuada información y formación en vacunología despejará las dudas, muchas veces irracionales, que hacen temer a vacunas que nos pueden salvar la vida.