Buenas tardes, .
Sesión negativa en las bolsas europeas, en la que los distintos resultados empresariales mueven sectores, al igual que las noticias sobre operaciones corporativas, y ello afecta de manera diferente al cierre de los distintos índices por su composición.
Así, el Ibex, que iniciaba la jornada con correcciones por la noticia de la adquisición en EE. UU. de una entidad por parte de Santander (-3,48%), y que de momento no goza del favor del mercado, ha logrado compensar parte de las caídas con los fuertes avances de Telefónica (+5,57%). Finalmente, ha registrado una bajada testimonial del -0,09%, cerrando en los 18.102,5 puntos.
Al cierre europeo, los índices estadounidenses también cotizaban mixtos, con avances en el Dow Jones y caídas en el S&P 500 y el Nasdaq, de nuevo con fuertes presiones en los valores tecnológicos, especialmente en el software, que acumula descensos muy considerables desde sus máximos.
Volatilidad en el oro
El oro sigue mostrando movimientos muy volátiles y aún no consigue estabilizarse. Los mercados de opciones sobre los ETF registran volúmenes muy elevados y están detrás de estos cambios de dirección.
Los bonos se sitúan en la zona alta de rentabilidades de los últimos meses, pero por ahora no reflejan mayores tensiones. El dólar se mantiene en torno a 1,18 frente al euro. Habrá que ver mañana si en la reunión del BCE se realiza algún tipo de valoración que permita prever cambios a medio plazo en su política.
Hoy se han conocido los PMI compuesto y de servicios definitivos de la eurozona y de sus distintos países, así como el ISM de servicios de EE. UU.
Datos macro
En Europa, el PMI compuesto definitivo ha sido revisado a la baja hasta 51,3 puntos, lo que sigue mostrando expansión económica en la eurozona. No obstante, se partía de una cifra de 51,5 en diciembre y queda por debajo de las expectativas del mercado, que esperaban 51,8 puntos.
A pesar de caer a un mínimo de cuatro meses, el dato refleja 13 meses consecutivos de crecimiento de la producción privada en la zona euro. La expansión estuvo apoyada por un mayor volumen de actividad en el sector servicios y por un rebote del sector manufacturero.
En el caso del PMI de servicios de la eurozona, ha quedado finalmente en 51,6 puntos, también por debajo de las estimaciones y del nivel previo, situado en 51,9 puntos.
El ISM de servicios de EE. UU. se estabilizó en 53,8 en enero, repitiendo la cifra que fue revisada a la baja en diciembre (53,8), pero quedando por encima de las previsiones, que se situaban en 53,5 puntos. El dato apunta a otra expansión sólida del sector servicios.
En el informe de enero hubo más comentarios sobre el impacto de los aranceles y la incertidumbre, posiblemente ligados a renovaciones anuales de contratos y a tensiones geopolíticas.
Todo ello sigue dando argumentos a la Fed para mantener la cautela antes de realizar cualquier movimiento.